Vecinos y vecinas de Boadilla, ciudadanos amantes de la Cultura:
Estamos aquí reunidos para denunciar un hecho muy grave: la retirada del Premio de Honor del Festival Nacional de Cortometrajes de Boadilla del Monte, a un actor, Juanjo Puigcorbé, por expresar unas ideas políticas que no eran del gusto del Ayuntamiento de Boadilla y de su máximo representante, el alcalde Antonio González Terol.
Quizás haya quien no ve tan grave lo que ha sucedido. Pero sí lo es. Lo es porque, si el galardón que otorga una institución pública en representación de los vecinos de un pueblo o de una ciudad le es retirado a un artista por no comulgar con unas determinadas ideas políticas, se confirma que en este país se está limitando la libertad de expresión. Lo es porque un hecho como este demuestra que se está reviviendo una censura que creíamos formaba ya parte del pasado, una censura que no solo se pretende recuperar cambiando las leyes como ocurre con la anunciada Ley Mordaza, sino utilizando toda suerte de artimañas para socavar derechos fundamentales consagrados por la Constitución como son la igualdad de todos los ciudadanos ante la ley -cualesquiera que sean sus ideas- y la libertad de expresión y de opinión.
Y es muy grave también por lo que supone de peligroso precedente y de amenaza para nuestros derechos como ciudadanos libres. Es posible, sí, que muchos de los que estamos aquí no compartamos las ideas expresadas por Juanjo Puigcorbé -las que han motivado esta intolerable medida del Ayuntamiento- pero eso no es lo importante. Lo importante es que, si permitimos esto, en un futuro podrán retirar un premio por expresar ideas republicanas, o por identificarse como homosexual; o por declararse contrario a la penalización del aborto… ¿Dónde estará el límite entonces? ¿Cuál será el límite a la represión y a la coacción, a la censura? Si esto es así, si un hombre o una mujer en este país no puede decir lo que piensa por miedo a sufrir represalias, no tendremos más remedio que reconocer que en España no hay libertad.
Los ciudadanos y ciudadanas no podemos mirar para otro lado. La actuación de este Ayuntamiento, y en particular de su alcalde y del concejal de Juventud, Deportes, Sanidad y Empleo, de quien depende este galardón, el concejal Adolfo Adolfo Arias (el mismo que fue condenado por un caso de acoso laboral a nuestra vecina Ana Garrido, la funcionaria la que destapó el Gürtel), nos avergüenza a todos. Un premio como el que se ha decidido retirar al actor Juanjo Puigcorbé, sufragado con el dinero de todos los contribuyentes de Boadilla, sea cual sea su ideología, no puede depender de orientaciones políticas y de afinidades con el partido gobernante. Únicamente debe depender de su mérito, que es lo que los boadillenses han querido reconocer.
Ciudadanos: la Cultura es creación, es pensamiento, es libertad. Esta ofensa a Juanjo Puigcorbé es una ofensa a la Cultura y un ataque a nuestra libertad. Una vez más, la ciudadanía ha sido traicionada por sus representantes. Una vez más, se nos ha usurpado la voz y se ha castigado a quienes la enarbolan. Los que tenían como misión salvaguardar nuestra Cultura y nuestra Libertad han sido los principales responsables de torpedearla. Los aquí presentes expresamos así nuestra solidaridad y reconocimiento hacia el actor Juanjo Puigcorbé, como también hacia el actor Tito Valverde, que lo recibió en su lugar sin conocer los hechos y que, de manera tan injusta, está sufriendo indirectamente la situación a la que nos ha llevado este Ayuntamiento.
De igual modo, denunciamos públicamente a los responsables de este desaguisado, tan contrario a los principios más elementales de nuestra democracia, y les pedimos su inmediata rectificación. Una ciudad como Boadilla no se merece unos dirigentes como estos.
Por la libertad y la Cultura, todos con Juanjo Puigcorbé.