EQUO Madrid, (en coalición con Más Madrid) afirma que el Monte de El Pardo tiene características idóneas para ser el segundo Parque Nacional de la Comunidad de Madrid.
En el Día de la Diversidad Biológica, que se celebra el 22 de mayo, Más Madrid recuerda que la Comunidad de Madrid conserva una gran cantidad de especies amenazadas y que, aunque casi el 49% del territorio está medioambientalmente protegido, esa protección solo existe sobre el papel, al no existir planes de gestión ni presupuestos en materia de biodiversidad, ni siquiera aquellos a los que obliga la propia legislación estatal y europea.
La formación que lidera Íñigo Errejón quiere poner fin a 25 años de abandono de la flora, la fauna y los espacios naturales por parte del PP, apostando por una actualización legislativa completa, que incluirá una Ley de Patrimonio Natural y Biodiversidad y una Ley de Caza y Pesca, ya que Madrid es prácticamente la única Comunidad que carece de estas herramientas legales, pese a tener competencias exclusivas en este ámbito.
Además, se propone constituir una Red de Espacios Naturales Protegidos de la Comunidad de Madrid coherente, con nuevos paisajes protegidos y parques naturales y un nuevo Parque Nacional del Monte del Pardo.
Más Madrid propone también un nuevo Catálogo de Especies Amenazadas que sustituya al muy obsoleto existente desde 1992, y la redacción de planes de recuperación para las numerosas especies en peligro en la región, no solo entre las grandes aves y mamíferos, como la cigüeña negra, el lince o el alimoche, sino también entre los peces, los anfibios y las plantas.
Madrid tiene bastantes especies singulares entre su flora y fauna más humilde, incluidas endemismos ibéricos muy amenazados, como mariposas, escarabajos o flores de hábitats singulares, tanto en la sierra como en las zonas más esteparias del sur y sureste de la región. El programa de Más Madrid propone una red de microrreservas interconectadas por corredores ecológicos, que permitan el intercambio de especies entre los distintos espacios protegidos.
Plan Regional de Lobo
En cuanto al lobo, la formación considera magnífico que existan otra vez lobos en la Sierra de Madrid, a pesar de lo poco que la administración regional ha invertido para ello, y propone un Plan Regional del Lobo que le mantenga como especie protegida, pero enfocado a fomentar la convivencia de este gran depredador con la ganadería, como ocurre en otras comunidades y en Portugal. Para ello, plantea que además del resarcimiento justo del daño causado por ataques de lobos, exista un sistema de ayudas, para que los ganaderos puedan adoptar medidas preventivas de protección.
Por otra parte, Más Madrid señala que entre los espacios protegidos de Madrid hay un gran ausente: El Monte de El Pardo, uno de los encinares de llanura más extensos (16.000 ha) y mejor conservados de España, con poblaciones importantes de ciervo, gamo y jabalí, y especies como el águila imperial ibérica, una de las rapaces más amenazadas de Europa.
Más Madrid afirma que la incorporación del Monte del Pardo a la red de parques nacionales sería sencilla, dada su titularidad pública (pertenece a Patrimonio Nacional), y añade que, la parte de este espacio actualmente cerrada al público podría ser accesible mediante visitas guiadas, como ocurre en Cabañeros. En su opinión, esto le convertiría en un recurso de educación ambiental de primera magnitud, a las puertas de una de las grandes capitales de Europa, si se invirtiera adecuadamente en infraestructuras interpretativas y de uso público.
Alejandro Sánchez, diputado de EQUO y portavoz de medioambiente en la Asamblea de Madrid en la legislatura que termina, señala que “desde los años 80, se viene reclamando que El Pardo sea Parque Nacional y no tenga un uso meramente privado como cazadero de la Corona. Un patrimonio natural tan excepcional merece la máxima figura de protección y además ser gestionado de manera excelente con un claro y rotundo objetivo conservacionista”.
Para Sánchez, doctor en biología y candidato autonómico, “El Pardo sería un lugar idóneo para realizar un programa de recuperación del Lince Ibérico, y los expertos afirman que se necesitan planes de regeneración de la vegetación natural y de control de los ungulados”. “Estoy seguro que los Reyes no necesitan 16.000 ha para su uso exclusivo y estarán encantados de compartir este espacio con el pueblo español”, ha añadido.