Lo que parecía un proyecto ilusionante para los amantes de la naturaleza se ha tornado en pesadilla para Daniel Chimeno, creador de este proyecto y vecino de Collado Villalba que emprendió está iniciativa hace unos meses y que ve ahora como los intereses espurios de esta orden religiosa liquidan de mala fe esta gran iniciativa.
El Bercial Nature pretendía ser una oferta de turismo en la naturaleza basada en la observación y fotografía de aves en su medio natural. Para ello llegó a un acuerdo con una finca privada situada en una zona ZEPA y Red Natura 2000 propiedad de la Orden de San Juan de Dios. Este contrato entre ambas partes se firmó en noviembre de 2013 para un total de 12 años, en el mismo Daniel se comprometía a realizar las inversiones necesarias para desarrollar la actividad creando en la finca una oferta turística que no existía en la misma y que a la propiedad le reportaría alojamientos en una de las casas disponibles que hasta el momento eran inexistentes.
En abril de este año quedó construido un observatorio de fauna único en España, para ello se rehabilitó una antigua cuadra abandonada junto a una laguna de 5 hectáreas y se reforestó la ribera para crear una barrera de protección para que las aves no sufriesen molestias al acceder las personas al mismo. Desde este observatorio de 70 metros cuadrados y provisto de 12 paneles de cristal espía fotógrafos y amantes de la observación de aves podían contemplar nutrias, todos los tipos de garzas, diferentes clases de patos, aves rapaces como el elanio azul o el águila imperial, martines pescadores…en definitiva, disfrutar de un modo respetuoso de muchas de las joyas faunísticas que tenemos en nuestro país.
La sorpresa vino cuando una vez construida esta y otras infraestructuras el nuevo consejero delegado de la citada Orden rescinde el contrato de un plumazo, al parecer este señor es un asiduo cazador en la finca y solo le interesa la fauna si puede reportarle un beneficio a través de la venta de la caza. Tras mandarles a sus abogados, también religiosos de la orden, Daniel se encuentra con otra sorpresa, se niegan a cumplir con la cláusula del contrato por la cual si existía una rescisión unilateral por parte de ellos deberían de indemnizarle por las inversiones realizadas.
Esta es la España nuestra, una orden religiosa, con una sicav de más de 2 millones de €, hospitales y residencias privadas por toda España, propiedades y empresas de todo tipo sigue actuando como en el siglo XIX, pasando por encima de las personas y pensando únicamente y exclusivamente en sacarle el dinero a la gente como pueda, aunque para ello tenga que mentir o incumplir sus obligaciones contractuales.
Podéis visitar la página de Facebook (https://www.facebook.com/bercialnature?ref=hl) donde Daniel publicaba las fotografías y comentarios sobre su iniciativa en El Bercial de San Rafael (Toledo), y comprobar la gran riqueza faunística que alberga la misma y que desgraciadamente ya ninguno de nosotros podremos disfrutar, ya que a los dueños les estorbamos los amantes de la naturaleza.