En la rueda de prensa del día 27 de diciembre, el presidente del Gobierno presentó una serie de medidas para aliviar la economía ciudadana, como la reducción o desaparición del IVA de algunos productos alimentarios. Unas medidas que posiblemente abaraten la cesta de la compra, pero no favorecen la transición hacia un modelo de consumo sostenible y de proximidad.
Todo lo que se consume deja una huella ecológica, pero uno de los factores determinantes en ella es el transporte. En la mayoría de los productos alimentarios, si el recorrido desde su lugar de producción hasta su consumo es largo, necesitarán además conservantes y medios de refrigeración que garanticen su buen estado cuando sean comercializados. Esto también supone un aumento de la huella ecológica del producto y un deterioro en su calidad.
Según datos del FEPEX, en España la importación de frutas y verduras en 2021 mantuvo la tendencia alcista de años anteriores, con un crecimiento interanual del 5,5% en volumen y del 4,5% en valor, ascendiendo a 3,6 millones de toneladas y 3.258 millones de euros. Unas cifras disparatadas teniendo en cuenta que somos un país que exporta 13,4 millones de toneladas anuales de estos mismos productos. Consumimos demasiados productos del exterior siendo un país eminentemente exportador de frutas y verduras. Y esto sin considerar el transporte que se realiza de forma interior.
Por otro lado, la producción de alimentos frescos ecológicos en nuestro país es una dedicación cara y poco habitual. Según datos del Ministerio de Agricultura, en 2020 sólo un 10% de la superficie agrícola se dedicaba a la producción ecológica. El Pacto Verde Europeo exige alcanzar el 25% para 2030. Y sin embargo, el cultivo ecológico resultaría una de las opciones más eficaces para mejorar los ecosistemas y revitalizar la economía de las regiones de nuestro país con un mayor porcentaje de dedicación agrícola.
Por todo ello, desde Verdes Equo Alcalá de Henares, pensamos que se ha perdido una oportunidad única para bonificar el consumo de productos frescos de proximidad y ecológicos a través de la anulación completa del IVA solo a estas tipologías de productos.
Lamentamos que el Gobierno no haya sido más ambicioso con su propuesta, apoyando la producción local y ecológica de alimentos. Un sistema en el que los productores reciben precios justos, los consumidores alimentos de calidad a precio asequible, y todo ello de manera sostenible y cuidando el medio ambiente.
Por ello, en nuestro programa electoral, proponemos la realización de un Plan de Comercio de Proximidad para fomentar la compra en el comercio local y el consumo responsable de productos de proximidad y ecológicos y artesanía local.